El implante dental consiste en un pequeño tornillo de titanio altamente biocompatible, que se une al hueso física y mecánicamente en un proceso llamado oseointegración.

Son una buena alternativa para reposición de dientes perdidos o ausentes, también para dar soporte a rehabilitaciones fijas o removibles.

Esquema de implante dental de titanio integrado en el hueso: 1 encía, 2 hueso, 3 implante

Implante de titanio en el hueso: (1) encía, (2) hueso, (3) implante. Imagen: Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Beneficios de los implantes dentales

Restauración de la función masticatoria: Los implantes proporcionan una base sólida y estable para las prótesis dentales.

Mejora de la estética dental: Los implantes están diseñados para parecerse y funcionar como dientes naturales.

Conservación del hueso: Los implantes evitan la pérdida ósea al estimular el tejido óseo.

Durabilidad: Hechos de materiales resistentes como el titanio, pueden durar toda la vida.

Comodidad y conveniencia: Son fijos, eliminando la necesidad de prótesis removibles.

Habla mejorada: Restauran la capacidad de hablar con claridad y fluidez.

Mejora la salud bucal general: Se evita la migración de dientes adyacentes.

¿Quiénes pueden hacerse un implante?

Condiciones favorables

  • Adultos con crecimiento óseo finalizado (en general, mayores de 18 años)
  • Encías sanas, sin enfermedad periodontal activa
  • Cantidad y calidad de hueso suficientes (si falta hueso, puede resolverse con injertos o elevación de seno)
  • Buena higiene oral y compromiso con los controles

Situaciones que requieren evaluación especial

  • Tabaquismo: reduce la tasa de éxito y retrasa la cicatrización
  • Diabetes no controlada u otras enfermedades sistémicas
  • Bruxismo severo (rechinar los dientes)
  • Tratamientos con bifosfonatos, radioterapia o quimioterapia

Ninguna de estas situaciones descarta el tratamiento por sí sola: se evalúa cada caso en particular con estudios clínicos y radiográficos.

El proceso paso a paso

1

Diagnóstico y planificación

Evaluación clínica, radiografía panorámica y/o tomografía para medir el hueso disponible y planificar la posición del implante.

2

Colocación del implante

Cirugía ambulatoria con anestesia local, de 30 a 60 minutos por implante. Se coloca el tornillo de titanio en el hueso.

3

Oseointegración

Período de 3 a 6 meses en el que el hueso se une al implante. Se puede usar un provisorio estético mientras tanto.

4

Colocación de la prótesis

Se toman impresiones y se coloca la corona, puente o prótesis definitiva sobre el implante integrado.

5

Controles y mantenimiento

Controles periódicos e higiene rigurosa para que el implante dure muchos años.

Tipos de tratamiento

Corona sobre Implante

Corona sobre implante

Corona individual sobre implante dental

Puente sobre Implantes

Puente sobre implantes

Coronas sobre implantes que sostienen un diente protésico

Prótesis Híbrida sobre Implantes

Prótesis híbrida

Dentadura fija completa atornillada a varios implantes

Tipos de coronas para implantes

Corona de zirconio

Material super resistente, ideal para pacientes con alergia a metales.

Corona de Porcelana pura

Material noble con buen brillo. Recomendada en sectores anteriores.

Corona de Porcelana sobre Metal

Alta resistencia. Recomendada para dientes posteriores.

Corona de resina

Usada como corona provisoria mientras se elabora la definitiva.

Cuidados y mantenimiento

Un implante bien cuidado puede durar décadas. El principal riesgo a largo plazo es la periimplantitis, una inflamación del tejido que rodea al implante causada por acumulación de placa bacteriana, que puede llevar a la pérdida del hueso de soporte.

  • Cepillado al menos dos veces al día, incluyendo la zona del implante
  • Uso de hilo dental, cepillos interdentales o irrigador bucal
  • Controles odontológicos y limpiezas profesionales cada 6 meses
  • Evitar o reducir el tabaco: es el principal factor de riesgo de fracaso
  • Si hay bruxismo, usar la placa de descanso indicada
  • Consultar ante sangrado, movilidad o molestias alrededor del implante

Preguntas frecuentes

No. Se realiza con anestesia local y suele ser incluso más sencilla que una extracción. En el postoperatorio puede haber una molestia leve durante 2 o 3 días, que se controla con analgésicos comunes.

Con buena higiene y controles periódicos, un implante puede durar décadas o toda la vida. La corona protésica puede requerir recambio a los 10-15 años por desgaste. La tasa de éxito de los implantes supera el 95%.

El titanio es biocompatible, por lo que no existe un rechazo inmunológico como en los trasplantes. En un porcentaje bajo de casos el implante puede no oseointegrarse (por infección, tabaco o falta de hueso); en general puede volver a colocarse luego de la cicatrización.

No hay límite superior de edad: lo que importa es el estado de salud general y la cantidad de hueso disponible. El único límite es el inferior: se espera a que finalice el crecimiento óseo, alrededor de los 18 años.

Existen técnicas para recuperar el volumen óseo: injertos de hueso y, en el maxilar superior, la elevación de seno maxilar. Una vez regenerado el hueso, se puede colocar el implante con normalidad.

¿Querés saber si un implante es para vos?

Con una evaluación clínica y una radiografía panorámica se puede saber si tenés el hueso necesario y planificar el tratamiento. Escribinos y coordinamos una consulta en Recoleta, CABA.

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